miércoles, 12 de marzo de 2008

Ultima Proclama de Bolivar

El 10 de diciembre de 1830 es el día de la última proclama del Libertador, dictada desde su lecho de moribundo. Firmó el testamento y recibió los Santos Sacramentos de manos del humilde cura de la aldea de Mamatoco, quien llegó en la noche con sus acólitos y varios indígenas.

Luego, rodeado de sus más íntimos amigos, como José Laurencio Silva, Mariano Montilla, Joaquín de Mier, Ujueta, Fernando Bolívar, etc., el notario Catalino Noguera empezó a leer el histórico documento, pero apenas llegó a la mitad, porque la emoción y el dolor le ahogaron la voz. Continuó la lectura Manuel Recuero. La última Proclama dice así:
Simón Bolívar,
Libertador de Colombia, etc.

A los pueblos de Colombia

Colombianos:

Habéis presenciado mis esfuerzos para plantear la libertad donde reinaba antes la tiranía. He trabajado con desinterés, abandonando mi fortuna y aun mi tranquilidad. Me separé del mando cuando me persuadí que desconfiábais de mi desprendimiento. Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado, mi reputación y mi amor a la libertad. He sido víctima de mis perseguidores, que me han conducido a las puertas del sepulcro. Yo los perdono.

Al desaparecer de en medio de vosotros, mi cariño me dice que debo hacer la manifestación de mis últimos deseos. No aspiro a otra gloria que a la consolidación de Colombia. Todos debéis trabajar por el bien inestimable de la Unión: los pueblos obedeciendo al actual gobierno para libertarse de la anarquía; los ministros del santuario dirigiendo sus oraciones al cielo; y los militares empleando su espada en defender las garantías sociales.

¡Colombianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquilo al sepulcro.
Hacienda de San Pedro, en Santa Marta, a 10 de diciembre de 1830.

Testamento de Bolivar

Testamento de su excelencia, Libertador de Colombia, Gral. Simón Bolívar Palacios
Santa Marta, 10 de diciembre de 1830
En nombre de Dios todo Poderoso. Amén. Yo, Simón Bolívar, Libertador de la República de Colombia, natural de la ciudad de Caracas en el Departamento de Venezuela, hijo legitimo de los señores Juan Vicente Bolívar y María Concepción Palacios, difuntos, vecinos que fueron de dicha ciudad, hallándome gravemente enfermo, pero en mi entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, creyendo y confesando como firmemente creo y confieso el alto y soberano misterio de la Beatísima y Santísima Trinidad, Padre Hijo y Espíritu Santo tres personas distintas y un solo Dios verdadero, y en todos los demás misterios que cree, predica y enseña nuestra Santa Madre Iglesia Católica Apostólica Romana, bajo cuya fe y creencia he vivido y protesto vivir hasta la muerte, como Católico fiel Cristiano, para estar prevenido cuando la mía me llegue con disposición testamental, bajo la invocación divina, hago, otorgo y ordeno mi Testamento en la forma siguiente:
1. Primeramente encomiendo mi Alma a Dios nuestro Señor que de la nada la crió, y el cuerpo a la tierra de que fue formado, dejando a disposición de mis Albaceas el funeral y entierro, y el pago de las mandas que sean necesarias para obras pías, y estén prevenidas por el gobierno.
2. Declaro: fui casado legalmente con la Sra. Teresa Toro, difunta, en cuyo matrimonio no tuvimos hijo alguno.
3. Declaro: que cuando contrajimos matrimonio, mi referida esposa, no introdujo a el ninguna dote, ni otros bienes, y yo introduje todo cuanto heredé de mis padres.
4. Declaro: que no poseo otros bienes mas que las tierras y minas de Aroa, situadas en la Provincia de Carabobo, y unas alhajas que constan en el inventario que debe hallarse entre mis papeles, las cuales existen en poder del Sr. Juan de Francisco Martín vecino de Cartagena.
5. Declaro: que solamente soy deudor de cantidad de pesos a los señores Juan de Francisco Martín y Poules y Compañía, y prevengo a mis Albaceas que estén y pasen por las cuentas que dichos Señores presenten y las satisfagan de mis bienes.
6. Es mi voluntad: que la medalla que me presentó el Congreso de Bolivia a nombre de aquel pueblo, se le devuelva como se lo ofrecí, en prueba del verdadero afecto, que aún en mis últimos momentos conservo a aquella República.
7. Es mi voluntad: que las dos obras que me regalo mi amigo el Sr. Gral. Wilson, y que pertenecieron antes a la biblioteca de Napoleón tituladas "El Contrato Social" de Ruseau y "El Arte Militar" de Monte cuculí, se entreguen a la Universidad de Caracas.
8. Es mi voluntad: que de mis bienes se le den a mi fiel mayordomo José Palacios la cantidad de ocho mil pesos, en remuneración a sus constantes servicios.
9. Ordeno: que los papeles que se hallan en poder del Sr. Pavageau, se quemen.
10. Es mi voluntad: que después de mi fallecimiento, mis restos sean depositados en la ciudad de Caracas, mi país natal.
11. Mando a mis Albaceas que la espada que me regaló el Gran Mariscal de Ayacucho, se devuelva a su viuda para que la conserve, como una prueba del amor que siempre he profesado al expresado Gran Mariscal.
12. Mando a mis Albaceas se den las gracias al Sr. Gral. Roberto Wilson por el buen comportamiento de su hijo el Coronel Belford Wilson, que tan fielmente me ha acompañado hasta los últimos momentos de mi vida.
13. Para cumplir y pagar este mi testamento y lo en el contenido, nombro por mis Albaceas testamentarios, Fidei comisarios, tenedores de bienes a los Sres. Gral. Pedro Briceño Méndez, Juan de Francisco Martín, Dr. José Vargas, y el Gral. Laurencio Silva, para que de mancomún et insolidum entre en ellos, los beneficien y vendan en almoneda o fuera de ella, aunque sea pasado el año fatal de Albaceazgo pues yo les prorrogo el demás tiempo que necesiten, con libre franca, y general administración.
14. Y cumplido y pagado este mi testamento y lo en el contenido instituyo y nombro por mis únicos y universales herederos en el remanente de todos mis bienes, deudas, derechos y acciones, futuras sucesiones en el que haya sucedido y suceder pudiere, a mis hermanas María Antonia y Juana Bolívar y a los hijos de mi finado hermano Juan Vicente Bolívar, a saber, Juan, Felicia y Fernando Bolívar, con prevención de que mis bienes deberán dividirse en tres partes, las dos para mis dichas hermanas, y la otra parte para los referidos hijos de mi indicado hermano Juan Vicente, para que lo hayan, y disfruten con la bendición de Dios.
Y revoco, anulo, y doy por de ningún valor ni efecto otros testamentos, codicilos, poderes y memorias que antes de este haya otorgado por escrito, de palabra o en otra forma para que no prueben ni hagan fe en juicio, ni fuera de el, salvo el que presente que ahora otorgo como mi ultima y deliberada voluntad, o en aquella vía y forma que mas halla lugar en derecho. En cuyo testimonio así lo otorgo en esta hacienda San Pedro Alejandrino de la comprensión de la ciudad de Santa Marta a diez de diciembre de 1830.
Y su excelencia el otorgante a quien yo, infrascrito, Escribano Publico del Número certifico que conozco, y de que al parecer está en su entero y cabal juicio, memoria y entendimiento natural, así lo dijo, otorgó y firmó por ante mí en la casa de su habitación, y en éste mi Registro Corriente de Contratos Públicos siendo testigos los S.S.: Gral. Mariano Montilla, Gral. José María Carreño, Coronel Belford Hinton Wilson, Coronel José de la Cruz Paredes, Coronel Joaquín de Mier, Primer Comandante Juan Glenn y el Dr. Manuel Pérez Recuero, presentes.

Muere el Libertador Simon Bolivar

Hacia 1830 Bolívar veía deshacerse ante sus ojos la obra de toda su vida. Los años de gloria en los que había emancipado pueblos y creado naciones eran sólo un recuerdo convertido ahora en el caos político y social del que era testigo. Al final de su vida fue sacudido por la noticia de que el gran mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre, amigo y compañero de siempre, caía asesinado por oscuros malhechores. Así, dominado por el desánimo, vencido por la debilidad de su cuerpo y dolido por la ingratitud de los pueblos, Bolívar buscaba aliviar sus males. El primero de diciembre de 1830 arribó a Santa Marta donde lo esperaban, con gran recibimiento, las autoridades de la ciudad y el hidalgo español, don Joaquín de Mier, quien ofreciera al Libertador su quinta de recreo -situada en los alrededores- para su estadía. Sin esperanzas de restablecerse, enflaquecido, casi moribundo y abatido por la fiebre, aprovechó los instantes de lucidez que tuvo el 9 de diciembre e hizo llamar a su secretario y dictó su última proclama. El 17 de diciembre a las 11 de la mañana un ronquido de muerte lo invadió y a la una en punto encontró su descanso. Bolívar tenía entonces 47 años de edad.
APUNTES Y COMENTARIOS
El 17 de diciembre de 1830, en la Quinta «San Pedro Alejandrino», cerca de Santa Marta (Colombia), dejó de existir el Genio de la Libertad, el más Grande Hombre de América. A la 1 en punto de la tarde, «murió el sol de Colombia», Simón Bolívar. Había recibido de manos del Cura de la aldea de Mamatoco los Santos Sacramentos. Después de haber dado libertad a tantos millones de suramericanos, Bolívar se halla en su último instante muy solo. Apenas le rodean Mariano Montilla, Fernando Bolívar, José Laurencio Silva, Portocarrero, el edecán Wilson, Ibarra, Cruz Paredes, José María Carreño...
El médico de cabecera Alejandro Próspero Revérénd, viendo que llegaba el momento supremo los llamó y les dijo: «Señores, si queréis presenciar los últimos momentos y postrer aliento del Libertador, ya es tiempo». Pero, indudablemente, Bolívar continúa vivo en el corazón de los pueblos, en la ideas que parecen escritas para nuestros días, en las acciones que son permanente ejemplo para todos aquellos que sienten de verdad lo que es una patria redimida. El Sol de Colombia sigue brillando.
Bolívar lo vivió. Destituido de todos sus cargos por la oligarquía grancolombiana -asesinado, antes, su noble amigo el mariscal Sucre que ganara en los Andes, en 1824, la última batalla de la Independencia y es necesario decir que nunca se supo quién le preparó la emboscada de la muerte-, fue abandonado, Bolívar, a su suerte. Camino de su destierro a Venezuela, sublevada ya ante su posible llegada porque iba precedido de la apelación de dictador, Bolívar no tuvo a su lado nada más que un grupo de amigos: contados con los dedos.
Enfermo, le curaba el médico francés Alejandro Prospero Revérénd. Arribado a la ciudad costeña de Santa Marta, el Libertador no encontró techo de recepción nada más que en la casa de un español: Joaquín de Mier. Ya próximo a la muerte se refugió en la Quinta de San Pedro Alejandrino. Esta mansión pertenecía, también, al mismo español. En San Pedro Alejandrino pronunció aquella invocación a la ironía: "Jesucristo, Don Quijote y yo hemos sido los más insignes majaderos de este mundo".
AÑOS FINALES
Los últimos dos años de la vida de Bolívar están llenos de amargura y frustración. Hizo un balance de su obra, comprobando que lo más importante quedó sin hacer mientras lo hecho se desmoronaba. La independencia integral de América, el plan para llevar las tropas libertarias a Cuba, Puerto Rico y Argentina, que se aprestaba a una guerra contra el imperio brasileño, o a la España monárquica, si fuera necesario, quedaban como lejanas utopías imposibles de realizarse. La confederación grancolombiana, o la andina, o la anfictionía americana, todo eso que estuvo a punto de cumplirse, debía posponerse ante otro tipo de problemas inmediatos: fuerzas del Perú invadieron el Ecuador, y su expulsión le llevó casi todo 1829. El general José María Córdova, uno de sus más cercanos amigos, dirigió una revuelta y fue asesinado. El general Páez, desobediente y desleal, se le insubordinó también y declaró la separación de Venezuela. Se vio obligado a expulsar de Colombia a Santander, antes uno de sus mejores aliados. A comienzos de 1830, Bolívar regresó a Bogotá para instalar otra vez un Congreso Constituyente; ante esa soberanía, renunció irrevocablemente. Ahora sólo deseaba irse lejos de Colombia, a Jamaica o a Europa, aunque vaciló y pensó que bien valía la pena comenzar de nuevo, reuniendo a sus leales en la costa colombiana. Varios sectores del ejército se levantaron, esta vez en su favor, pero ya era tarde. Cada vez más enfermo, logró llegar a Cartagena a esperar el buque que lo alejaría de tanta ingratitud. Para su mayor desgracia, recibió en Cartagena la noticia de que Sucre, el más capaz de sus generales y tal vez el único que podía sustituirlo, había sido asesinado en Berruecos, a los 35 años de edad.
Contemporizando con la muerte que ya se anunciaba, aceptó la hospitalidad que le ofrecía el generoso español Joaquín de Mier, para llevarlo a su finca, un trapiche llamado San Pedro Alejandrino, en las proximidades de Santa Marta, a descansar. Tradicionalmente se ha dicho que Bolívar estaba tuberculoso, pero algunos médicos sostienen hoy día que una amibiasis le atacó el hígado y los pulmones. Dictó testamento el 10 de diciembre de 1830. Ese mismo día emitió su última proclama pidiendo, rogando por la unión. Siete días después, a la una de la tarde, como dijo el comunicado oficial, «murió el Sol de Colombia». Vivió 47 años, 4 meses y 23 días. Sepultado en la iglesia mayor de Santa Marta, allí quedó su corazón, en una urna, cuando los restos fueron llevados a Caracas doce años después.
Un recuento de su obra militar no encuentra similar en la historia de América. Participó en 427 combates, entre grandes y pequeños; dirigió 37 campañas, donde obtuvo 27 victorias, 8 fracasos y un resultado incierto; recorrió a caballo, a mula o a pie cerca de 90 mil kilómetros, algo así como dos veces y media la vuelta al mundo por el Ecuador; escribió cerca de 10 mil cartas, según cálculo de su mejor estudioso, Vicente Lecuna; de ellas, se conocen 2939 publicadas en los 13 tomos de los Escritos del Libertador; su correspondencia está incluida en los 34 tomos de las Memorias del general Florencio O'Leary; escribió 189 proclamas, 21 mensajes, 14 manifiestos, 18 discursos y una breve biografía, la del general Sucre. Personalmente, o bajo su inspiración, se redactaron cuatro Constituciones, a saber: la Ley Fundamental del 17 de diciembre, creadora de Colombia (Angostura); la Constitución de Cúcuta (1821); el proyecto de Constitución para Bolivia (1825); y el decreto orgánico de la dictadura (1828). No tuvo tiempo para completar su obra magna: la unidad política de Latinoamérica, la liberación de Cuba y Puerto Rico, el apoyo a Argentina contra el imperio brasileño, la Confederación Andina (1825), la ayuda a la propia España para liberarse de los monarquistas (1826), en fin, el establecimiento de una sociedad utópica, donde se logre «la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política» (1819). En 20 años de intensa vida política, 7538 días de actividad revolucionaria, a partir de su misión diplomática a Londres (1810) y hasta su deceso en Santa Marta, casi no hubo día en que no redactara una carta o emitiera un decreto, o que recorriera 13 kilómetros diarios en promedio.
América ha reconocido a Bolívar como el paradigma y símbolo más querido de su identidad y soberanía. En 1842 el Congreso de Venezuela dispuso que las cenizas del Libertador fueran trasladadas con toda pompa de Santa Marta a Caracas y reposan hoy en el magnífico Panteón Nacional. En 1846 Colombia puso la estatua de Pietro Tenerani en el centro de Bogotá. En 1858 Lima le erigió una estatua ecuestre, reconociéndolo como Libertador de la nación peruana.
En 1891 Santa Marta puso una estatua de mármol junto a la Quinta de San Pedro Alejandrino. Ya desde la segunda mitad del siglo XIX se le levantaron monumentos en casi todas las ciudades importantes de América y en muchas de Europa. Se cumplió así la insuperable sentencia de Choquehuanca: «Con los siglos crecerá vuestra gloria como crece la sombra cuando el sol declina».

jueves, 6 de marzo de 2008

Simon Bolivar como politico

La carrera de Bolivar como politico se resume a:
  • El Discurso ante el Congreso de Angostura:

Esta Carta o discurso como lo dice su nombre, escrita por Simón Bolívar se puede sintetizar en muchos puntos o aspectos:
Primero comienza su discurso dando un gran saludo a todos los legisladores, personajes importantes y personas comunes que se encontraban en el Congreso, hablando del país, la libertad y la relación Representante – Senador.
Comienza Bolívar presentando su Proyecto Constitucional sobre la elección de un sistema de gobierno duradero y que sea beneficioso para Venezuela en toda su vida republicana, tomando cierta relación con el estado de la América independizada, la Europa de esa época, el estado de fragmentación tanto del pueblo venezolano y latinoamericano causado por intereses políticos y la misma independencia; criticaba al sistema autoritario ya que lo consideraba como un sistema despótico, que para él era simplemente un factor para el retraso y pobreza de un pueblo, especialmente a uno recién independizado.
Volvemos a los sistemas de gobierno que existían para la época y la conveniencia de un sistema de libertad, democrático y a la vez centralista del mismo, haciendo referencia a diversas civilizaciones y pueblos de la Historia Universal tales como Esparta, Roma, Atenas, Inglaterra, Francia y otros en su duración de poder establecido, tu extensión de poder, antigüedad, tradición, etc. De los cuales hablo de la aristocracia y tipos de gobierno que pasaron por los antes mencionados, penso en todo lo que tuvieron que vivir y hasta sufrir esos pueblos por los sistemas de gobiernos con duración de años y hasta siglos; Para ello el penso que a Venezuela debería aplicársele un tipo de gobierno que se adapte e inspire en los Derechos del Hombre y del Ciudadano, la Nueva Ilustración, para así crear un gobierno perfecto o casi perfecto para un país naciente.
A propósito sobre el Congreso de 1811, se refirió específicamente que el Sistema Legislativo, y en general Venezuela debe cambiar de rumbo y de principios, ya que la Constitución redactada por ese Congreso no cubría las expectativas tanto de Bolívar como del país, para ello había que permitir la participación del pueblo entero para la dirección de ellos mismos y no seguir una Constitución que según él "con caracteres indelebles" permitiría un desarrollo no en el sistema económico, sino como un país, como una nación.
Se expreso sobre el sistema de gobierno federal diciendo que fue un error la aplicación de un gobierno federal, y que simplemente América del Norte lo haya aplicado, nosotros también, porque para ello hay que tomar en cuenta muchos factores tanto políticos, económicos, culturales y hasta geográficos ya que la política no puede ser igual en todo el mundo, debe variar para así adaptarse a la ideología de los pobladores, y eso es lo que paso, una falta de adaptación a la Constitución Federal de Venezuela, tanto así que permitió la perdida de la Primera República.
A la vez manifestaba la inconveniencia del gobierno federal, debido a que además de "fragmentar" el país, pues no estaría unificado en todos los aspectos harían el estado más débil, de allí llego a nombrar que "Nuestra Constitución moral no tenia todavía la consistencia necesaria para recibir el beneficio de un gobierno completamente Representativo, y tan sublime cuanto que podía ser adaptado a una República de Santos. Menciona que ese gobierno es tan complejo y tan perfecto que para poder adoptarlo positivamente debía tratarse con un sistema político de experiencia, y que se podía esperar de una nación recientemente formada con la aplicación del sistema federal, es como poner a caminar a un recién nacido, como poner a hablar ingles a un chino analfabeta.
Menciono sobre la igualdad política, la cual debería cumplirse ya que nuestra Constitución así lo indica. Por ello todos los seres humanos físicamente son diferentes, por la altitud, color, estudios y otros, pero las leyes, la Constitución o simplemente una nacionalidad los iguala a todos, ya que poseerán los mismos derechos tanto penales, mercantiles y otros. Pero no siempre era así, bueno casi nunca ya que existía la división de las clases sociales, esclavitud y otros factores que decepcionantes, pero si se cumplieran todos a cabalidad seria un sistema de gobierno o mas bien, una nación perfecta.
Menciona sobre el sistema de gobierno, que el mejor que existe no es uno, ni es otro, sino la doctrina de gobierno que produzca mayor felicidad y prosperidad al pueblo que lo adopte, sin tomar en cuenta que tal vez ese gobierno no sea compatible o positivo para otro territorio, además dijo que el despotismo seguía todavía con vida, así como fue la dominación española en Latinoamérica. Pero ahora nuestras manos ya están libres de los opresores, pero se padecen por las dolencias de la servidumbre, y llego a nombrar a Homero ya que el hombre que pierde su libertad, pierde la mitad de su espíritu.
Para ello el mejor sistema que le conviene a Venezuela es, y será una República, de allí sus bases: División de Poderes, Libertad Civil, Proscripción o Abolición de la Esclavitud, la Eliminación de la Monarquía y de los Privilegios. Se necesitaba de la igualdad para así refundir o esparcir por todo el pueblo las opiniones, pensamientos y costumbres publicas. Tenemos que seguir el ejemplo de Atenas que lograron imponer un sistema democrático, pero hay que ir renovándolo y modernizándolo cada tiempo para evitar problemas y así no poder en peligro la democracia.
Pero Bolívar seguía insinuando la conveniencia y un voto a favor del Republicanismo en Venezuela tomando en cuenta que tanto los gobiernos griegos diferenciando los de Esparta, gobernada en tiempos anteriores por dos Reyes, los cuales parecían que se iban a matar o destruir entre los dos, mientras el gobierno de Atenas, un gobierno prospero, soberanía absoluta, libre elección de magistrados y autoridades que reafirma lo anterior dicho de una modernización del mismo para evitar así un gran peligro a la misma.
Con relación a la política de las antiguas civilizaciones, nombro al pueblo o Imperio Romano, el cual su Constitución ofrecía alegrías a la mayoría de sus habitantes, y que poseían un sistema tanto Legislativo como Judicial muy desarrollado y avanzado para la época, se estaba comenzando a hablar de Derechum Romanum, las Cortes y jurados. Tanto fue el desarrollo de ese sistema que lograron poblar o dominar a un gran territorio no europeo, sino mundial, en el sentido que lograron dominar tanto a los europeos, africanos y asiáticos.
Bolívar nombra, o mas bien, halaga al sistema político de muchas naciones europeas, en la Carta hace mención de Inglaterra y Francia, las cuales son dos países, dos tipos de gobierno si se puede decir diferentes, que han surgido de la nada y se han elevado al lugar mas alto esas, de las que –piensa Bolívar- deberían ser copiadas, y actualmente ya son copiadas por otras naciones. Por supuesto Francia para lograr lo que es tuvo que pasar por un gran periodo conocido mundialmente como Revolución Francesa, junto con el Despotismo Ilustrado y una nueva ideología al mando, pudo enrumbar el cambio, mientras que Inglaterra, es como esta por un proceso que duro siglos y que poco a poco iban mejorando.
Bolívar siente la necesidad que todas esas Leyes y pensamientos se adapten a nuestro país, mas no copiarlas, ya que aquí no se llama Inglaterra o Francia, esto es Venezuela; para ello deben tomarse esas Leyes, refinarlas, estudiarlas y de allí practicarlas en nuestro país, para ello él nombra en su carta algo así: "que no se pierdan, pues, las lecciones de la experiencia, y que las escuelas de Grecia, Roma, de Francia, de Inglaterra y de América nos instruyan en la difícil ciencia de crear y conservar las naciones con leyes propias, justas, legitimas y sobre todo útiles".
Propone una Constitución Popular, en donde todo el pueblo pueda participar para construir las leyes que a la vez ellos mismos se van a regir, por ello hace mención Roma y Gran Bretaña, de los cuales estas dos Repúblicas se han caracterizado por ser Libres y por manda, ya que pienso, que una nación es mas libre o mas independiente cuando domina o manda a otra, es decir, es un circulo vicioso, para ello al proponer la adopción de una Constitución propone estudiar la Constitución Británica, ya que la consideraba muy conveniente para el desarrollo y sustento de una población como la venezolana, pero cuidando mucho de lo que pudieran pensar ya que lo tomaba especialmente para la adopción del gobierno Republicano, además –nombraba Bolívar- puede ser un gobierno monárquico cuando acepta y cumple las Leyes, la soberanía, libertad civil, de imprenta, ¿Puede un gobierno monárquico hacer eso?. Bolívar recomendaba una Constitución Popular basada en los derechos del Hombre y que goce de la libertad política.
Además propone la adopción de un Sistema Legislativo similar al británico, mencionando que no cambiaría en nada nuestra Constitución y/o leyes fundamentales y que nosotros, los venezolanos simplemente adoptamos el sistema al estilo americano, es decir Representantes y Senadores. Hacia mención especial a los Senadores, en el sentido de que para esa época –y todavía- es electivo, proponía un tipo de Senado, pero hereditario ya que los Senadores hereditarios, ya que la ideología sobre el tipo de gobierno seria duradera de generación en generación, y además seria la base para la existencia duradera de la República. Para ello nombraba a los Senadores romanos y londinenses los cuales son ellos y han sido "las columnas mas firmes sobre que se ha fundado el edificio de la libertad política y civil.
El Senado hereditario, según Bolívar, debía crearse, pero penso que iba tener muchas criticas y en realidad lo hicieron, pero el se defendió insinuando que no iba aplicar un sistema monárquico, ni burgués, ni otra cosa parecida, sino que esas personas que iban a ser los futuros legisladores iban a recibir una educación excepcional incluyendo las artes, las ciencias, literatura y lenguas, historia, mitología y muchas otros tópicos del saber y del pensamiento; para así poder tener un Senador que con su educación –recibido en colegios especiales- podían trabajar en el Congreso por un mejor país, y reiteraban que iba a diferencias la sociedad, sino mas bien mantener y si es posible igualar la sociedad, ya que estos Senadores Hereditarios iban a educar luego a sus hijos para que hicieran una labor igual de buena o mejor que la de sus padres. Y no un sistema electivo, ya que se ponía a la suerte la forma de trabajar un senador electo por un periodo de tiempo.
La importancia de los Senadores hereditarios se debe a que ellos serán los encargados en su periodo vital, en el desarrollo en todos los aspectos de la República, mientras que el pueblo se deja confundir la libertad y derechos, con la elección de senadores, mientras que un sistema hereditario, a simple vista no se ve democrático, pero traería consecuencias positivas, si es que se sabe llevar bien. Además el pueblo venezolano debe comenzar a aplaudir y aceptar positivamente a la gente que hace bien y a su bienhechores, y no rechazarlos, ya que para Venezuela seria indigno la Libertad, y no lo seria jamas.
Hablo con relación al Poder Ejecutivo; que ese organismo, el cual es elegido por el pueblo posee autoridad tanto para imponer la paz y para declarar la guerra. Pero este organismo a la vez posee un doble filo ya que tiene tres rivales no buscados, los cuales son el Gabinete, el Senado y los Representantes; de las que el Ejecutivo debe cuidarse y saber balancear su gestión y evitar peligros para el sistema. El gobernante, o soberano debe usar como órgano de trabajo y/o debe regirse a través de la Constitución no para hacer mal, sino para el bien; no usarlo en el ámbito de conveniencia personal, sino para el bien común. La importancia del mismo se refleja en que este es el organismo, junto con los otros poderes los que van a dirigir el desarrollo en todos los aspectos del país, el cual el se encargara de adoptar las leyes sintetizadas por el Legislativo, cuidarse y obedecer las sanciones y acciones del Judicial para mantener un equilibrio, anteriormente mencionado.
Hace mención del equilibrio que debe existir entre los Poderes Públicos, para ello el Poder Ejecutivo debe ser fuerte y hasta dominante en su estado, por supuesto consultando con los poderes que se relaciona, pero para existir igualdad con un Poder Ejecutivo fuerte debe hacer tanto un Poder Judicial y un Poder Legislativo fuerte, para así tener un gobierno integrado por los tres poderes fuerte e invulnerable tanto a fuerzas externas que pretenden destruir una república naciente. También quería hacer una mirada hacia las naciones tanto antiguas como las modernas, y que estos últimos deben tomar en cuenta la experiencia de los países antiguos, por supuesto tomando como ejemplo los factores negativos y desechando, o mas bien tener pendiente sus factores negativos para así no cometerlos.
Otra vez Bolívar reitera la inconveniencia de un sistema federal para Venezuela, recomendando un sistema centralista, ya que el deseaba que todas las competencias de gobierno se concentraran en el Poder Ejecutivo, que parte de la competencia del Poder Legislativo pase al Ejecutivo, para así como eliminar toda aquella liga politiquera que conformaba el gobierno federal venezolano que lo que causaba era la debilidad de la República de Venezuela, y además esto permite que los otros Poderes tanto Legislativo como Judicial permitan aplicarse a lo que directamente deberían aplicarse, esto permitiendo que la política se distribuya, algo así como 1/3 para cada uno de los tres poderes.
Para Bolívar las bases de un gobierno estable deben primero guiarse por "dos puntos capitales" los cuales indican: moderar la voluntad general y limitar la autoridad publica; es decir que el gobierno seria ejercido tanto por las autoridades nacionales, regionales, locales y a la vez del pueblo permitiendo que exista en una manera relativa un autogobierno. En otros aspectos el nombro principios que debería tener un republicano, un buen republicano como lo son el amor a la patria, el amor a las leyes y el amor a los magistrados; el amor a la patria lo posee todo ser común de nuestro país, el amor a las leyes o mas bien repugnación es lo que poseen los venezolanos porque esas leyes mas bien lo que han hecho es afectarlos, en cambio el amor a los magistrados no ha podido realizarse ya que no obran en bien de la comunidad, y casi no son conocidos por población en general.
Señala además la necesidad de una legislación propia, para ello hace un llamado a la unidad del país, en todos los aspectos, en los poderes, en el tipo de gobierno, en la ideología, en el espíritu nacional, legislación, en todo, para que la unidad en el país no sirva como instrumento para el crecimiento y para la prosperidad. La necesidad de una Legislación nueva y además propia no debemos copiarla o aplicarla, inspirados en los despotismos antiguos y modernos; mas bien inspirarse en Francia, Reino Unido, América del Norte que si tomaríamos de ellos un buen ejemplo.
Bolívar muestra ante el Congreso la importancia de la educación, en este caso la espartana, que se basaba en la instrucción cívico – militar del individuo, las normas de educación, leyes a cumplir, y en fin el orden y todos lo factores que están relacionados con esta palabra, junto con la educación de Atenas que se basa en la libertad, democracia, ciencias tanto naturales como sociales, la literatura y otros, mientras que de Roma tomaríamos todo lo relacionado con el Derecho, lo Judicial, censores y Jurados Domésticos. Todos estos factores unidos en nuestra República, junto con un cuarto factor que quedaría "a gusto nuestro", serian las bases para que Bolívar nombrara la celebre frase: "Moral y Luces son nuestras primeras necesidades" que al adaptarlas y ser cumplidas por la población, seria no un sistema perfecto o casi perfecto, sino un República Perfecta.
Bolívar desea que exista una delimitación bien definida de los Poderes Públicos, ya que cada Poder debe encargarse de lo que le corresponde y de lo que por su naturaleza debe encargarse. Esto no lo dice Bolívar para crear una Monocracia o una Oligarquía, sino para que cada persona que ocupe un cargo publico esta obligada a responder positivamente a lo que es responsabilidad del mismo. Esto permite que no haya confusión en las competencias de los Poderes y así este definido de lo que cada uno debe realizar. Este pensamiento es positivo en el sentido de que sinceraría la política y la haría algo mas practica.
Bolívar propone la creación del Poder Moral, el cual es una idea que tenemos que llevar a la realidad sacándolo del fondo de la antigüedad, tomarlo como ejemplo y emplearlo para nuestra República, que unidos armónicamente con el Poder Legislativo, Judicial y Ejecutivo se tendría un gobierno de mucho futuro para el país.
Bolívar se pronuncia nuevamente por la adopción de un sistema centralista para Venezuela, que es de su mayor conveniencia, según Bolívar, ya que se desfragmentaría el país, uniéndolo en una sola masa e indivisible, ya que si no lo adoptara "el fruto de nuestra regeneración seria la muerte.
Propone la abolición de la esclavitud –la cual seria realizada 37 años después- como un paso adelante para la igualdad social política de nuestro país, para ello hace referencia de la liberación de los esclavos que hubo en Haití exigiendo sus derechos; y además esa "mano negra" que se encarga de recolectar los cultivos y de arrear al ganado son los que traen el dinero al país, ya que son los productores de verdad, verdad; loas que dan su sudor de frente por simplemente algo de comida y un techo donde vivir. Además por realizar nosotros esa hazaña seriamos recordados en la historia como un heroísmo republicano realizado por los venezolanos, como lo es la liberación de los esclavos o abolición de la misma.
Bolívar pide un decreto de distribución de los bienes nacionales, que no es nada mas que, darle a cada individuo por lo que ha producido, es decir, cada venezolano recibirá su recompensa justa por su trabajo y por su dedicación al país; esto debería realizarse principalmente a la clase mas desatendida a la población como los pardos, esclavos y otros; que pienso que son los que más se lo merecen. Esto se debería hacer para así no se sigan llenando los bolsillos los burgueses que manipulan el dinero que producen los individuos antes señalados.
Un aspecto muy importante de este discurso fue cuando hace mención que se profundicen las relaciones neogranadinas – venezolanas, para así formar un gran estado, una gran república que unan todas sus bellezas, todas sus virtudes y todos sus problemas y características comunes para resolverlas en conjunto; además que con esa condición esa nueva república –que por cierto fue creada- pueda tener importancia en el espacio geopolítico y económico. Además acentuar la libertad de los pueblos que lo conforman, su justicia, su forma de vivir.
Señala los principios básicos de un gobierno los cuales son: gobierno eminentemente popular, justo, moral, que encadene opresión, la anarquía, la culpa. Un gobierno que haga reinar la inocencia, humanidad y la paz. Un gobierno que haga triunfar bajo el imperio de leyes inexorables, la igualdad y la libertad.

  • Igualitarismo: Su posición ante la población indígena y esclava.

Bolívar, gracias a las grandes influencias del continente viejo, las nuevas ideas independentistas, de libertad, y de igualdad social, fueron las grandes causas para que Bolívar se preocupara muy intensamente de los indígenas y los esclavos, debido a que se consideraban como la clase mas baja de la colonia. Para ello tuvo que firmar muchos decretos y manifiestos, con el fin de defender los derechos de todas esas personas, que simplemente lo que servían eran para ser peones y trabajadores de las grandes plantaciones y a favor de los grandes ganaderos.
Bolívar tenia la razón, de defender a ese sector de la población, ya que en realidad (en los indígenas, específicamente) son los primeros pobladores que tuvo América, y para ello deben tratarse como seres humanos americanos, pero los españoles en momentos de conquista no hicieron nada de eso.
Uno de sus grandes logros fue la proclama de la libertad de todos los esclavos, lo cual lo hizo el 6 de julio. En su despedida a Alexander Sabés Petión, quien lo había armado espléndidamente para su empresa, había escrito; "en mi proclama a los habitantes de Venezuela, y en los decretos que debo expedir para la libertad de los esclavos, ignoro si me será permitido manifestar los sentimientos de mi corazón hacia vuestra excelencia, dejando así a la posteridad un monumento irrecusable de la filantropía de vuestra excelencia. Ignoro, repito, si debo mencionar a vuestra excelencia, como el autor de nuestra libertad..."
Esto también se relaciona con el tipo de gobierno central o federal, recomendando, por supuesto, el central, porque si se elegía el otro, según él, podía echarse a perder todo el trabajo que él había realizado por años con relación a la libertad y a la igualdad social.
No solo en Venezuela, Bolívar realizó esta tarea, en Perú en el año 1824 y en 1825, en contra de la aristocracia y a favor de los indígenas y los esclavos.
Una frase que dijo Bolívar, después de escribirle a Alexander Petion dice: "No habrá, pues, mas esclavos en Venezuela que los que quieran serlo", interpretándose que ya Bolívar había hecho su parte de legalizar la libertad social, los decretos y manifiestos; pero faltaba de que el pueblo (lo más importante) ejercieran su libertad y se libertaran de la opresión de los grandes latifundistas y del blanco, que era el principal opresor de los indígenas y esclavos.
Por supuesto ese plan de eliminar la esclavitud, se hacia funcionar a partir de hijo del esclavo, el cual nacía libre, ya que "estos seres no pertenecen mas que a Dios y a sus padres, ni Dios ni sus padres los quieren infelices.
Bolívar consideraba, además que uno de los tratamientos o el tratamiento más inhumano que pueda recibir un individuo es la esclavitud, porque a esa persona ya no posee libertad, y sin libertad no podrá desarrollarse sociológicamente, solo a los que lo esclavizan o lo explotan, además que produce inseguridad social al individuo.
Pero se dirán, como Bolívar siendo blanco, se preocuparan tanto por los negros, y se dice que una influencia pudo ser la Negra Hipolita, ya que se pudo decir que fue mas que una segunda mama, porque recién nacido fue amamantado por la misma, le dio todo su cariño y amor para que creciera como un niño muy malo, y ese amor que tuvo por la Negra Hipolita, también la reflejo entre, los negros esclavizados.

  • Poder Moral: Significado.

El Poder Moral, el cual fue ideado por Simón Bolívar, consistía en un tribunal compuesto de dos cámaras, una encargada en vigilar la moral publica, otra de dirigir la educación de los niños, tiene los vagos poderes mitad morales, mitad judiciales del Areópago ateniense. Años antes, Miranda insinuaba la institución de censores "que vigilasen la instrucción publica y cuidaran la conservación de las buenas costumbres".
Este Poder Moral, lo quiso crear Bolívar con el fin que un organismo, no dependiente del gobierno central se encargara tanto de la educación de los "ciudadanos" como de la moral en si de toda la república, todos los actos, la imprenta y todo lo que se relacione a los valores morales que debe tener una sociedad para así progresar y obtener un desarrollo sustentable de la población venezolana.
"Sin moral republicana no puede haber gobierno libre", Bolívar queriéndonos decir, de que debe haber un pueblo educado y bien formado en la instrucción y en la moral, para así ser definitivamente libres, no solo políticamente, que es lo que se piensa rápidamente, sino también en nuestras riquezas y en el desarrollo, otra frase que se relacione es la de: "un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción", destacando de que un pueblo ignorante, que no sabe cual es el rumbo que hay que se seguir y darle al país, simplemente van a hundirse en el total fracaso, como también fue cuando el pueblo, por lo menos es lo que se cree, no escucho a Bolívar en sus exigencias para un gobierno central, sino que quisieron el federal, y eso fue la principal causa de que cayera la Primera República.
Con relación a la conformación de ese poder, el cual se formaba por un Presidente y cuarenta miembros, cuya denominación era Areópago, tenia algo muy especial, ya que los que conformaban el Areópago y la presidencia, no podía ser cualquier persona, sabían ser personas reconocidas en el país o en gran parte de él, ya que debían poseer títulos de reconocimiento, ser profesores o haberlo sido, y otros muchos requisitos, estos con el fin de garantizar que el Poder Moral este dirigido por personas cultas, y así puedan dirigir de una mejor manera la moral del país.

  • Opinión Publica: Periodismo y Libertad de Expresión.

Simón Bolívar, como estadista, comprendió la importancia de la opinión publica para un gobernante. En una carta dirigida al general Páez, Bolívar expreso: "He mandado a publicar una circular convidando a todos los ciudadanos y corporaciones para que expresen formal y solemnemente sus opiniones. Ahora puede usted instar legalmente para que el publico diga lo que quiera. Ha llegado el caso en que Venezuela se pronuncie sin atender a consideración ninguna mas que al bien general.
El Libertador se le notaba mucho la preocupación de saber que quería y que sentía el pueblo, y por ello él apoyaba mucho a la imprenta y a la opinión publica, ya que como ese es el medio necesario para reafirmar la libertad de un pueblo, y la libre expresión permite saber lo que quiere un pueblo, y por supuesto haría que los gobernantes se preocuparan mas por esas exigencias.
Bolívar consideró muy importante la prensa como un medio para realizar sus propósitos de independencia y de unión, por ejemplo un caso fue su Discurso al Congreso de Angostura, que fue publicado en El Correo del Orinoco, y que en parte ayudo para que se formara la conocida República de Colombia, que por cierto se formo
La prensa además tuvo una labor moralizadora, ya que como se había nombrado anteriormente representa la libre expresión del pueblo, y allí era donde debía aplicarse las funciones de la Cámara Moral del Poder Moral, en donde realizo muchas funciones en las gacetas (como se llamaba anteriormente a los periódicos) ya que tenían relativamente un dominio grande del publico en general.
Todas esas acciones a favor de El Libertador, en muchos casos fue considerado como un maestro del periodismo, ya que imprimía todos los artículos que le incumban al país, tanto sean artículos redactados en el país como artículos de escritores europeos, norteamericanos y hasta latinoamericanos, ya que esa era su artillería para la libertad de pensamiento y hasta civilizador.
La gaceta, que era como se llamaba para la época, para Bolívar no era solo dar noticias, sobre la política, problemas y otros; si no que se diera información e instrucción al público en general, con el fin, tanto de cumplir las funciones del Poder Moral, como también de cumplir el primer deber del estado, que es de educar e instruir al pueblo.

  • Justicia y Seguridad Social:

Bolívar dice que, "la justicia es la reina de las virtudes republicanas", y que eso es lo que garantiza la Seguridad Social, es decir, para que pueda existir Seguridad Social debe haber Justicia. Además, sin ella no podemos construir una sociedad, viene repitiéndose desde tiempos antiguos; no en vano Platón y Aristóteles, y los juristas y filósofos romanos, discutieron tan amplia y esclarecedóramente esta cuestión.
La justicia es una sola realidad, pero susceptible de mostrarse en niveles diversos. En el plano político rige al gobernante, es la regla de su conducta; el hombre que ocupa una posición publica esta obligado a huir tanto de las complacencias como de los rigores sin fundamento. Ha de tratar a los particulares con medidas proporcionales a sus merecimientos. Bolívar se empeña en respetar siempre los principios, y en ser justo, aunque nota las dificultades de su propósito: "los juicios que más participan de la equidad son los que menos se agradecen, porque son los que menos satisfacen las dos partes".
De modo singular en relación con los cargos del Estado tiene el gobernante necesidad de ejercer plena justicia; Al respecto se hallan en El Libertador muestras ilustrativas. Fue sistemática y constante su búsqueda de hombres éticamente valiosos y positivamente capaces para las posiciones de importancia; la ola de solicitantes, entonces como siempre, es muy nutrida; mas Bolívar no coloca a los que quieren sino a los que deben serlo. "Yo he mandado buscar el mérito oculto para conocerlo en el tribunal, he solicitado con esmero a los que profesaban modestamente el culto de la conciencia: la religión de las leyes... yo no he exigido mas que probidad de los candidatos: ha desatendido a los pretendientes, he solicitado la virtud oculta para elevarla al magisterio. Mi constante principio en esta parte ha sido el muy conocido aunque desandado, el no emplear sino a los que temen la responsabilidad; a los que huyen de los destinos públicos.
La seguridad es otra de sus grandes aspiraciones, según O’Leary "consiste en la garantía y protección que la sociedad concede a cada uno de sus miembros para la conservación de su persona, derechos y propiedades. La libertad publica individual que nace de este principio esta protegida por la ley". Además de este señor Bolívar toma mucho en cuenta la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, ya que esta proclama se centra mucho en el tema de la justicia y de la seguridad social, que fue de mucho cuidado para El Libertador y que para aplicarla tuvo que tener muchos aliados y a la vez problemas para obtener los resultados que él deseaba.
Y mostraba la preocupación que él tenia hacia el pueblo colombiano, con relación a la seguridad social, con estas palabras: "el estado de esclavitud en que se haya aun el pueblo colombiano", volvió "a probar que esta bajo el yugo de no solo de los Alcaldes y curas de parroquias, sino también bajo el de los tres o cuatro magnates que hay en cada unos de ellas: que en las ciudades es lo mismo, con la diferencia que los amos son más numerosos, porque aumentan con muchos clérigos, frailes y doctores; que la libertad y las garantías son tan solo para aquellos hombres y para los ricos y nunca para los pueblos, cuya esclavitud es peor que la de los mismos indios, que esclavos eran bajo la Constitución de Cúcuta, y esclavos quedarían bajo la Constitución más democrática; que en Colombia hay una aristocracia de rango, de empleos y de riqueza, equivalente por su influjo, por sus pretensiones, por sus pretensiones y peso sobre el pueblo, a la aristocracia de títulos y de nacimiento la más despótica de Europa; que en aquella aristocracia entran también los clérigos, los frailes, los doctores o abogados, los militares y los ricos; pues aunque hablan de Libertad y Garantías, es para ellos solos que las quieren y ni para el pueblo, que según ellos, debe continuar bajo su opresión; quieren también igualdad para elevarse o ser iguales con los mas caracterizados, pero no para nivelarse ellos con los individuos de las clases inferiores de la sociedad: a estos los requieren considerar siempre como siervos, a pesar de todo su liberalismo".

  • Legitimidad de la propiedad:

Frente a la propiedad, "derecho de gozar y disponer libremente de sus bienes y el fruto de sus talentos, industria o trabajo", la actitud de Bolívar presenta interesantes rasgos. También para él, garantizar y proteger la propiedad es tarea obligatoria del Estado. Inclusive la coloca al lao de la igualdad, la libertad y la seguridad, entre los cuatro grandes derechos que expresamente consagra influido por Locke y Hurme –inspiradores de los enciclopedistas- y por la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789). Es un hecho perfectamente objetivo y comprobable, que el revolucionario de Bolívar es sincero y coherente. Su clara mentalidad y sus diáfanas expresiones doctrinarias lo mantienen al servicio del presente ejercicio de permanente magisterio político.

  • Carta a Jamaica

En la Carta de Jamaica, otra de las grandes escrituras de El Libertador, se puede sintetizar, en la situación geopolítica y económica, que vivía América y las perspectivas que el tenia sobre los hechos, que recién pasado, realizo muchas criticas directas contra el sistema federalista, y no lo consideraba conveniente para aquellas naciones recién conformada, ya que las naciones que estén en ese estado mas bien debe compactarse y estar unidas bajo una "cabeza" o mando, porque lo que causaría, seria la creación de lideres regionales y de allí podría causar movimientos separatistas. Tuvo también en su carta una gran visión sobre los países suramericanos –incluyendo Venezuela--; Méjico y el Caribe (especialmente Cuba y Puerto Rico), sobre su futuro político, con relación a los países suramericanos tuvo un futuro mas o menos provisorio quejándose allí sobre el sistema federal que iban a emplear, pero haciendo referencia positiva al Reino de Chile, pues él decía que allá la gente tenia un solo norte la libertad, lo cual emociona mucho a Simón Bolívar. Con relación a Méjico tuvo una visión no tan prospera debido a que allá se podría emplear un método de Gobierno Mixto, es decir, Autocracia y gobierno democrático, pero él decía que no se podía emplear, así como así, ya que eso requería una gran experiencia política, y eso era lo que le faltaba tanto a los mejicanos como americanos. Mientras que los del Caribe, tuvo mas quejas que alabanzas ya que observaba que existía movimiento independentista, y llega a decir ¿No son americanos estos insulares?. Esta carta fue dirigida a una persona, la cual no hizo referencia del nombre, pero lo identificada con "Vd.".

martes, 4 de marzo de 2008

Simon Bolivar como militar

En Enero de 1.797, casi a los 14 años, Simón comienza la carrera militar. Año y medio más tarde, Bolívar asciende a Subteniente de las tropas del Rey. Bolívar se incorpora al Ejército, con el grado de Coronel contribuye en 1.811, bajo las órdenes de Miranda al sometimiento de Valencia. En 1.812 a pesar de sus esfuerzos, no logra evitar que la plaza de Puerto Cabello, de la cual era comandante, caiga en poder de las fuerzas realistas por una traición. En el puerto de la Guaira, un grupo de oficiales jóvenes, entre los cuales figura Bolívar, deseosos de continuar la lucha, arrestan al infortunado precursor. Pero todos los esfuerzos son inútiles. Bolívar logra salvarse gracias a la hidalguía de un amigo suyo, Don Francisco Turbe, quien obtiene un pasaporte para él. Se traslada a Curazao, y luego a Cartagena de Indias.
Comienza entonces sus fulgurantes campañas militares, en las cuales alternarán victorias y reveses hasta 1.818, y a partir del año siguiente predominarán los triunfos. A la cabeza de un pequeño ejercito, limpio de enemigos las márgenes del río Magdalena, toma en Febrero de 1.813, la villa de Cúcuta, e inicia en Mayo la liberación de Venezuela. La serie de combates y de Hábiles maniobras que en tres meses condujeron vencedor desde la frontera del Táchira, hasta Caracas, en donde entró el 6 de Agosto, merecedora verdad el nombre de Campaña Admirable. A paso por Trujillo, en Junio, hizo dictado el Decreto de Guerra a Muerte, poco antes, a su paso por la ciudad de Mérida, los pueblos le habían aclamado libertador, título que le confieren solemnemente en Octubre de 1.813 la Municipalidad y el pueblo de Caracas con el cual había de pasar a la historia.
El periodo que va de Agosto de 1.813 a Julio de 1.814, la segunda República, es en verdad el terrible de la historia de Venezuela. La guerra a muerte te hace furor y los combates y batallas indecisos, períodos que suceden uno a otro con gran rapidez. A pesar de victorias como la de Araure, la de Bocachica, o la primera batalla de Carabobo, y de resistencias tan heroicas como, la del campo atrincherado de San Mateo y de la ciudad de Valencia, tanto Bolívar como el General Santiago Mariño, se ven obligados a ceder ante el número de los adversarios, cuyo principal caudillo es el realista José Tomás Boves. Este triunfa en la batalla de la Puerta (Junio de 1.814) los patriotas se ven en la necesidad de evacuar la ciudad de Caracas. Se produce una gran emigración hacia el Oriente del País.
El libertador halla de nuevo fraterno asilo en la Nueva Granada, donde interviene con variada suerte en las contiendas políticas internas y logra que la ciudad de Bogotá se incorpore a las provincias unidas. En Mayo de 1.815 hallándose frente a Cartagena Bolívar abandona el mando para evitar el estallido de la guerra civil. Asilado en Jamaica desde Mayo hasta Diciembre de 1.815, aguarda impaciente el momento de intervenir de nuevo en la lucha
Mientras que la derrota de Napoleón en Europa, y la llegada a Venezuela de un poderoso ejercito español que manda el General Pablo Morillo infunden nuevos ánimos a los partidos de la causa realista, Bolívar tras escapar en Kingston del puñal de un asesino a sueldo, se traslada a la República de Haití, en busca de recursos con que continuar la lucha. El presidente de Haití se los proporciona. Pronto sale de los cayos a Mando de Bolívar. La expedición llega a Margarita en Mayo de 1.816 Carúpano es tomado por asalto, ahí da Bolívar el 2 de Junio un decreto que concede la libertad de los esclavos. La expedición pasa luego al Puerto de Ocumare de la Costa, en donde Bolívar se separó accidentalmente del grueso de sus fuerzas y debe embarcarse de nuevo. A comienzos de 1.81 7, Bolívar se halló en Barcelona. Su objetivo es apoderarse de la Provincia de Guayana, y hace de ella la base para la liberación definitiva en Venezuela. en Julio, la capital de aquella Provincia, Angostura (Hoy Ciudad Bolívar) es tomada por los patriotas. Bolívar crea el Concejo de estado, el Consejo de Gobierno, el Concejo superior de Guerra, la Alta Corte de Justicia, el Tribunal del Consulado, y se preocupa por establecer un periódico, el Correo del Orinoco. Entre tanto tiene que luchar no sólo contra los españoles sino también contra la anarquía que se había insinuado en su propio campo; en Octubre de 1.817, tras un juicio militar, el General Manuel Piar, uno de los principales Jefes Republicanos, es fusilado en Angostura. En esos mismos días, el libertador dicta la ley de Repartición de Bienes nacionales, que habrá de contribuir a fortalecer el sentimiento patriótico. En 1.818, el libertador logra sorprender en la ciudad de Calabozo al General realista Morillo, pero los republicanos son derrotados en el sitio, Bolívar esta a punto de morir a mano de una patrulla realista. El Segundo Congreso de Venezuela, convocado por Bolívar, se reúne en Angostura el 15 de Febrero de 1.819. Poco después, emprende la campaña que había de libertar a la Nueva Granada. El ejercito tramonta los Andes por el inhóspito Páramo de Pisba, y tras los cruentos combates, en Julio de 1.819 de Gamaza y del Pantano de Vargas, obtiene un triunfo decisivo en la Batalla de Boyacá, el 7 de Agosto. Días después, Bolívar entra en Bogotá. El Libertador regresa a Angostura donde el Congreso a propuesto suya, expide la Ley Fundamental de la República de Colombia, en Diciembre de 1.819. Este gran estado, creación del Libertador comprendía las actuales Repúblicas de Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá. Si estos acontecimientos que había fortalecido la causa Republicana, vino a España en Enero de 1.820. En todas partes los ejércitos de la República obtienen ventajas. Cartagena es situada, Mérida y Trujillo, libertador. El nuevo Gobierno español intentó llegar a un acuerdo pacifico con los patriotas. Los comisionados de ambas partes firman en Trujillo en Noviembre de 1.820, un tratado de Armisticio y otro de Regularización de la guerra. El Libertador y el General Morillo se entrevistan en el pueblo de Santa Ana. El 24 de Junio de 1.821, en la Sabana de Carabobo, Bolívar da una Batalla que decide definitivamente la Independencia de Venezuela El Libertador entra triunfador en su ciudad natal en medio de la alegría de sus conciudadanos, el 29 de Junio de 1.821. Vuelve ahora la mirada hacia el Ecuador, dominado todavía por los españoles. En 1.822 dos ejércitos patriotas trataron de libertar a Quito. Bolívar conduce el del norte, el General Antonio José de Sucre el de sur partiendo de Guayaquil. La acción de Bombona dada por Bolívar en Abril, quebranta la resistencia de los pastusos, mientras que la Batalla de Pichincha, ganada por Sucre el 24 de Mayo, libera a Ecuador. A mediados de 1.823, la situación política - militar del Perú se habla deteriorado muchísimo. Llamado por el Congreso y por el pueblo de aquella nación. El libertador se embarcó a Guayaquil el 7 de Agosto y llegó a comienzos de Septiembre al Callao. Bolívar facultado únicamente para dirigir las operaciones militares, se dedicó con tesón a reorganizar el ejército. En Enero de 1.824, Bolívar se hallaba enfermo de cuidado en Pativilca, en la Costa del Perú, donde recibió la noticia de la guarnición del Callao se había pasado a los realistas. Lima cae en manos de los realistas, pero el Congreso del Perú, antes de disolverse nombra a Bolívar dictador con facultades ilimitadas para salvar al país. El acepta serenamente tan tremenda responsabilidad. Emprende la ofensiva y el 6 de Agosto de 1.824, en Junín, derrota al ejército real del Perú, mientras Bolívar entra a Lima y restablece el sitio del Callao, el General Sucre, en Ayacucho, pone el sello definitivo a la libertad americana, el 9 de Diciembre de 1.824. El Libertador buscaba la unión fraternal de las naciones de Hispanoamérica, en un clima de libertad y mutuo respeto.
Ha terminado la fase militar de la Independencia, el 10 de Febrero de 1.825, ante el Congreso Peruano reunido en Lima, Bolívar renuncia a los poderes ilimitados que le había sido conferido.
Para el nuevo Estado, Bolívar redacta en 1826 un Proyecto de Constitución en el cual están expresadas sus ideas para la consolidación del orden y la independencia de los países recién emancipados.

sábado, 2 de febrero de 2008

Familiares de Simon Bolivar

Juan Vicente Bolivar y Ponte.
Padre del Libertador Simón Bolívar. Hijo de Juan Bolívar y de Petronila Ponte. En 1743, en ocasión de los ataques del almirante inglés Charles Knowles a La Guaira y Puerto Cabello, se distinguió por su conducta. El 1 de enero de 1747 fue electo procurador general de Caracas. En 1759, es nombrado teniente de gobernador, corregidor, cabo de guerra y juez de comisos en La Victoria y San Mateo. En 1765, fue designado administrador de la Real Hacienda. En 1783 fue puesto al frente del batallón de los valles de Aragua de las milicias regladas con el grado de coronel; también tuvo a su mando la compañía de volantes del río Yaracuy, lo que ejercía a través de un oficial nombrado por él. Iniciador en diversas épocas de reformas en materia militar, organizó las milicias de pardos. En 1775, se trasladó a La Coruña (España), para tratar de reivindicar ante la Audiencia, en su condición de heredero, los bienes correspondientes al vínculo fundado en Caracas por Pedro Jaspe y Montenegro, entre los que figuraba el paso (casa de campo gallega) de Peñar redonda, pero el juicio le fue adverso.
El 24 de febrero de 1782, junto con Martín Tovar y el marqués de Mijares, suscribió una carta dirigida a Francisco de Miranda, en la cual manifestaban su descontento con el régimen español; es el documento conocido en la historiografía venezolana como «Carta de los Mantuanos», cuya autenticidad ha sido puesta en duda, si bien la misma figura en el archivo de Miranda.
Maria de la Concepcion Palacios y Blanco .

Madre de Simón Bolívar, el Libertador. Hija de Feliciano Palacios y Gil de Arratia y de Francisca Blanco Infante y Herrera (descendiente ésta de Francisco Infante, sexto abuelo paterno del Libertador y uno de los que acompañaron a Diego de Losada en la fundación de Caracas). Casó con Juan Vicente de Bolívar y Ponte el 1 de diciembre de 1773 a los 15 años de edad; de quien enviudó, contando 28 años, el 19 de enero de 1786. Del matrimonio nacieron:
Maria Antonia, Juana nepomuceno, Juan Vicente, Simon y María del Carmen (hija póstuma que murió a las pocas horas de nacer).
Hasta la fecha, no son conocidos datos suficientes que permitan hacer una verdadera semblanza biográfica, pero procedentes de diversas fuentes, pueden citarse informaciones que revelan a grandes trazos el carácter y las principales circunstancias y actividades de la madre del futuro Libertador.
Del testamento de su esposo pueden señalarse las siguientes:
«…declaro que cuando contraje matrimonio con la dicha Doña María de la Concepción Palacios y Blanco, en treinta de noviembre [sic] del pasado setenta y tres, trajo ella por sus bienes, dos esclavas nombradas Tomaza y Encarnación, como de diez y seis años de edad, y yo entré con el capital de doscientos cincuenta y ocho mil quinientos pesos…»
(La discrepancia en un día en la fecha de matrimonio es razonablemente atribuible a las circunstancias y a una falta de comprobación del escribano). En un legado posterior a la fecha de firma del testamento, pero anexo al mismo, con fecha 15 de enero de 1786, después de diversos aspectos preceptivos sobre los beneficiarios de la herencia, dice:
«…que los gananciales que le tocarán a mi legítima mujer Doña María de la Concepción Palacios y Blanco serán crecidos, y suficientes para pasarlo con la mayor decencia; con todo atendiendo al especial cariño que la he tenido y la buena compañía que me ha hecho, es mi voluntad mejorarla, como la mejoro en el mejor diamante, en el mejor reloj, y en toda la ropa de su uso para memoria de mi gratitud…»
Más adelante, el esposo establece, y ella acepta, que será tutora y curadora de sus menores hijos, relevada de fianza alguna, y declaran que este testamento revoca cualesquiera otras disposiciones otorgadas con anterioridad; este legado añadido está firmado por Feliciano Palacios y Sojo, María de la Concepción Palacios y Blanco y el escribano Juan Domingo Fernández, y fechado 4 días antes de la defunción.
Cartas de familiares y amigos, así como la tradición, transmiten que María de la Concepción era una agraciada mujer, educada y muy sociable; al enviudar quedó bajo su administración una respetable fortuna, y no obstante ser joven, atractiva y de alta sociedad, nunca contrajo segundas nupcias como era común en esa época.
En vida de su esposo tuvo un cabal conocimiento de los negocios de éste, y apenas se encarga de ellos, procede con inteligencia y decisión no sólo a conservar los cuantiosos bienes a su cargo, sino que los aumenta y sanea. En las tareas administrativas recibe una gran ayuda de Francisco Antonio Carrasquel, quien había sido socio de su marido en un almacén de mercancías y en otros negocios también lo había sido de su padre. La viuda rica y en apariencia inexperta pronto se ve cercada de gentes codiciosas, pero ella, apoyada en su padre, logra tras dura lucha consolidar la herencia para sí misma y para sus hijos. En un momento determinado, llega a sostener hasta 28 expedientes judiciales. Entre otros, por la hacienda de añil del valle de Suata; con la Real Hacienda por las minas de cobre y las tierras de Aroa; y por el hato del Totumo en los llanos. Con relación al Mayorazgo Aristeguieta heredado por Simón, mantiene un pleito con el albacea testamentario, logrando al fin que los bienes del vínculo de la Concepción le fueran entregados libres de fianzas y deudas. Para tal cometido, la Audiencia nombra curador ad ítem del menor, al licenciado Miguel José Sanz.
Construye la casa de la Cuadra Bolívar y la convierte en una quinta de recreo en donde frecuentemente se reúne la mejor sociedad. Ordena terminar la fábrica de una máquina de aserrar madera en la boca del río Aroa, que había comenzado su difunto marido. Compra diversas tierras y haciendas: una de cacao en el valle de Tacarigua, otra en Guacarapa; 6 fanegadas de tierra en Chacao con 6 horas de agua, que negoció a su tío el sacerdote nerista Pedro Palacios y en donde inicia una plantación de café. Intenta obtener para su hijo Juan Vicente el despacho, nunca otorgado, correspondiente al título de marqués de San Luís y vizconde de Cocorote, que en su oportunidad había solicitado para sí y para todos sus descendientes Juan de Bolívar y Martínez Villegas (1728).
A estos fines, María de la Concepción envía a su hermano Esteban Palacios y Blanco a España. El 10 de septiembre de 1790, desde San Mateo, escribe a Esteban, a la sazón en Madrid, y textualmente le informa: «…Yo estoy ya buena, me parece que del todo, gracias a Dios…»; dando así a entender que la indisposición de su salud era reciente, ya que si se hubiera referido a una antigua enfermedad lo habría hecho en otros términos. Esta referencia constituye para muchos historiadores una base razonable para interpretar que ella enfermó en sus últimos años y que, por consiguiente, deben descartarse diversas suposiciones como que la tuberculosis era una tara familiar que su esposo le transmitió; que ella estuvo apartada por muchos años de sus hijos por temor a contagiarlos, etc.
El 13 de mayo de 1792, Feliciano le escribe a su hijo Esteban, todavía en Madrid, y le informa: «Estamos sin novedad, ayer tarde se fue Concepción y los del paseo de Aragua»; se refería a un grupo de cerca de 50 invitados, parientes y amigos, que ella, como era su costumbre, había reunido para que la acompañaran en sus visitas a las propiedades familiares. Innecesario resulta señalar que, para soportar un viaje tan penoso a caballo, alguien aquejado de tuberculosis, tenía que haber poseído un gran espíritu y una decidida vocación por lo que consideraba sus obligaciones; 55 días después de haber emprendido el llamado «paseo de Aragua», entregaba en Caracas su alma al Señor. Su muerte acaeció como consecuencia de una hemorragia pulmonar o hemoptisis en medio de una aguda crisis de la tuberculosis que padecía. Ella residía en la habitación principal, o sea, a la entrada de la casa natal a la derecha, y allí seguramente ocurrió el deceso. No se conocen retratos de ella, pero sí una referencia sobre su aspecto físico, particularmente entrañable, ya que proviene del mismo Simón Bolívar.
En 1825 regresó a Venezuela Esteban Palacios y Blanco y, al participarle su llegada al entonces triunfante Libertador que se encontraba en El Cuzco, recibió de éste una carta que, por su emotividad, ha sido llamada La elegía del Cuzco; en ella se dirige a su tío y padrino de confirmación en los siguientes términos: «Mi querido tío Esteban y buen padrino: ¡Con cuánto gozo ha resucitado usted ayer para mí! Ayer supe que vivía usted y que vivía en nuestra querida patria. ¡Cuántos recuerdos se han aglomerado en un instante sobre mi mente! Mi madre, mi buena madre, tan parecida a usted, resucitó de la tumba, se ofreció a mi imagen». La referencia no podía ser más explícita. Por otra parte, de Esteban Palacios y Blanco se conserva un perfil pintado por Fouquet (París 1800), perteneciente a la colección Eduardo López de Cevallos, Caracas.

María Antonia Bolívar

Hermana del Libertador Simón Bolívar.
Hija de Juan Vicente Bolívar y Ponte y de María de la Concepción Palacios y Blanco. Casó con su tío Dionisio Palacios y Blanco el 11 de diciembre de 1792. Su marido fallece en la defensa de la ciudad de Maturín en 1814 y viuda, sale exiliada con sus hijos ese mismo año hacia Curazao y Saint Thomas; en 1815, llega a Haití.
Su hijo Guillermo, quien lucha por la causa independentista al lado de su tío Simón, muere en la batalla de La Hogaza (1817).
Ella regresa a Venezuela, vive primero en Angostura (1819) y entre 1822 y 1823 pasa a Caracas. Su hija Benigna casó en primeras nupcias con Pedro Briceño Méndez y, en segundas, con Pedro Amestoy.

Juana Nepomuceno Bolívar

Hermana del Libertador Simón Bolívar.
Hija de Juan Vicente Bolívar y Ponte y de María de la Concepción Palacios y Blanco. Casó con su tío Dionisio Palacios y Blanco el 11 de diciembre de 1792. Su marido fallece en la defensa de la ciudad de Maturín en 1814 y viuda, sale exiliada con sus hijos ese mismo año hacia Curazao y Saint Thomas; en 1815, llega a Haití.
Su hijo Guillermo, quien lucha por la causa independentista al lado de su tío Simón, muere en la batalla de La Hogaza (1817)
Ella regresa a Venezuela, vive primero en Angostura (1819) y entre 1822 y 1823 pasa a Caracas.
Su hija Benigna casó en primeras nupcias con Pedro Briceño Méndez y, en segundas, con Pedro Amestoy.

Juan Vicente Bolívar

Participante de la Conspiración de los Mantuanos (1808).
Diplomático. Hermano del Libertador Simón Bolívar. Hijo de Juan Vicente Bolívar y Ponte y de María de la Concepción Palacios y Blanco. En 1793 ingresó como cadete en el servicio militar, siendo ascendido a capitán en 1804. Participó en el movimiento del 15 de julio de 1808, donde se trató de la «...Junta y de los principios de Independencia...», cuyas reuniones preparatorias se efectuaron en la Cuadra de los Bolívar, ubicada en Caracas, en las cercanías del río Guaire.
Luego de la conjura fue confinado a unas de sus posesiones en los valles de Aragua. Tuvo 3 hijos de Josefa María Tinoco y Castillo, a quienes reconoció y llevaron su apellido.
Tomó parte activa en la fase inicial de la independencia, y luego del 19 de abril de 1810 fue comisionado por la Junta Suprema de Caracas en calidad de comisario, junto con Teles foro de Orea, para intervenir en las negociaciones relacionadas con la compra de materiales de guerra en Estados Unidos, así como en misión diplomática para solicitar apoyo ante el gobierno estadounidense para proclamar la independencia de Venezuela. Con 70.000 pesos de la fortuna familiar se disponía a cumplir con la compra de armas, pero recibió información del embajador español en aquel país respecto a la disposición del Rey de España de reconocer la legitimidad del gobierno de la Junta de Venezuela, por lo que invirtió la suma en implementos agrícolas. Muere a comienzos de agosto de 1811, en el naufragio del bergantín San Felipe Neri en las cercanías de las Bermudas, cuando regresaba a Venezuela.

Fernando Bolívar

Sobrino de Simón Bolívar, hijo natural reconocido de Juan Vicente Bolívar Palacios y de Josefa María Tinoco.
Su nombre completo era Fernando Simón Bolívar Tinoco. Su tío le tuvo siempre especial cariño, siendo su educación una de sus constantes preocupaciones; en 1822, lo envió a estudiar a los Estados Unidos de Norteamérica; tenía entonces Fernando 12 años y fue el general Carlos Soublette, a petición del Libertador, el encargado de arreglar lo relativo al viaje. Fue probablemente en esta oportunidad, cuando Simón Bolívar dictó el Método que se debe seguir en la educación de mi sobrino Fernando Bolívar para orientar a sus maestros.
Asistió primero al colegio de Germantown de Filadelfia y luego a la Universidad de Jeferson en Charlottesville, Virginia. En 1812, Bolívar había dictado en Caracas una declaración, que luego formalizó en Lima el 13 de diciembre de 1824, como dice «...Para después de sus días...», a favor de sus sobrinos Juan, Fernando y Felicia, garantizándoles la posesión de los bienes que fueron del padre de éstos; el 23 de junio de 1827, en Caracas ratifica su voluntad sobre este particular y hace donación graciosa del trapiche de Chirgua y de la Cuadra Bolívar a ellos y a su madre.
Fernando Bolívar regresó a Venezuela en 1828 y después de una corta permanencia en Caracas, se reúne con su tío en Bogotá (julio-agosto 1828) y desde entonces hasta su muerte lo acompaña y le sirve como edecán, secretario privado, confidente y correo de confianza. Dominaba el inglés; esta formación bilingüe le hacía a veces cometer errores en sus escritos. Estuvo presente en Bogotá el 25 de septiembre de 1828, cuando el atentado contra la vida del Libertador en el palacio de San Carlos y en el trance supremo de la agonía y muerte en San Pedro Alejandrino en 1830. Algún tiempo después regresó a Venezuela, donde vivían su madre y sus 2 hermanos, Juan y Felicia. El 24 de agosto de 1833, cuando se procedió en Caracas a la partición de los bienes del Libertador entre sus herederos, Fernando estuvo representado por su madre, pues aún no había alcanzado la mayoría de edad, que entonces era a los 25 años. En junio de 1834 realizó un viaje a Europa, donde permaneció varios años y perfeccionó su conocimiento del francés. A comienzos de la década de 1840 se hallaba de nuevo en Venezuela y vivía en la hacienda de Chirgua, cerca de Valencia, que le había correspondido en herencia por decisión del Libertador.
Cuando se preparaba el traslado a Caracas de los restos de Bolívar, solicitó ante el gobierno de José Antonio Páez (3.9.1842), el honor de formar parte de la Comisión que debía repatriarlos, lo cual le fue negado alegando falta de cupo en el buque designado, la goleta de guerra Constitución. Cuando se instaló en 1843 en Valencia la «Sociedad Boliviana», actuó como su secretario. En 1850 hizo imprimir en la misma ciudad de Valencia un folleto titulado Cuestión política y filantrópica, en la cual abogaba por la abolición de la esclavitud. En 1855, hallándose en Caracas, le escribió una carta al general Tomás Cipriano de Mosquera, quien dirigía los destinos de la Nueva Granada (hoy Colombia), incitándole a encabezar un movimiento de opinión en fin de reconstituir la antigua República de Colombia, la Gran Colombia, que se había disuelto al morir el Libertador en 1830; decía en su carta: «...no ha muerto, sino vive en la historia, en el corazón de muchos y representada por sus hijos...». Al estallar en 1859 la Guerra Federal, manifestó sus simpatías hacia los revolucionarios. Más tarde viajó extensamente por el Viejo Mundo y residió durante varios años en Barcelona (España) y en París; en esta última ciudad publicó en 1868 con el seudónimo «Rivolba» (anagrama de su apellido) las Cartas de un americano, en una de las cuales se mostró un decidido defensor de los derechos de la mujer a la educación, inclusive la universitaria; publicó también en 1870, por primera vez, una parte del Diario de Bucaramanga (redactado por Luís Perú de Lacroix), poniéndole el título de Efemérides colombianas; en 1873, en la misma ciudad, publicó su obra Recuerdos y reminiscencias del primer tercio de la vida de Rivolba, páginas autobiográficas dedicadas a sus hijos y sobrinos en las cuales relata sucesos de los primeros 20 años de su vida, es decir, hasta 1830, cuando falleció el Libertador y Fernando quedó, como él mismo lo dice, «...huérfano [de padre] por segunda vez...».
Poco se sabe de los últimos lustros de su vida, salvo que regresó a Venezuela y en 1895 otorgó testamento en el cual constaba que tenía 3 hijos: Benjamín Bolívar Gauthier, Santiago Hernández Bolívar y Claudio Bolívar Taraja.

jueves, 31 de enero de 2008

Educacion de Bolivar

Los maestros de El Libertador fueron:

  • Francisco A Carrasco
  • Fernando Vides Presbítero
  • José Antonio Negrete
  • Guillermo Pelgrón
  • Pedro Palacios y Sojo, (Padre Sojo)
  • Fray Francisco de Andujar
  • Simon Narciso Rodriguez (Samuel Robinson)
  • Andres Bello
  • Alejandro humboldt
  • Jeronimo Ustariz y Tovar (Marqués de Ustatiz)
  • Aime Bompland.

La formación educativa de Bolívar fue bastante informal, considerando que no fue un alumno regular que cursara estudios desde la educación elemental hasta la universidad.
Al igual que otros muchos ricos y bien educados criollos, él recibió instrucción de tutores privados en su propia casa. Solamente durante cuatro periodos en su niñez asistió a una escuela pública y vivió en la casa de su preceptor Simón Rodríguez.
De acuerdo con su propio testimonio, su educación fue lo mejor que una persona de su rango podía adquirir en su patria para este entonces.
En una conocida carta enviada al General Santander, Bolívar ofreció uno de los más claros testimonios sobre su temprana formación. En esa carta, Bolívar trataba de desautorizar a un instructor suyo llamado Molíiens, cuyo testimonio calificó de injusto y falso.
El Libertador afirmó en la carta que no era verdad que su educación fuese descuidada, pues su madre y toda su familia hicieron lo posible para que tuviese la formación apropiada y para ello contrataron los mejores maestros del país.
En esta misma carta, el agrega que Simón Rodríguez, le enseñó a leer y a escribir, que Andrés Bello le instruyó en el arte de la composición y en geografía, y el padre Andujar un intelectual admirado por Humboldt le enseñó matemática en una academia diseñada especialmente.
Después dice Bolívar, fue enviado a Europa a estudiar idiomas extranjeros y a asistir a la Academia de San Fernando, en Madrid, para mejorar su aprendizaje de matemática.
Allí en Madrid también tomó lecciones de esgrima, danza y equitación. Finalmente en un significativo pasaje, el reconoció su deuda intelectual con la ilustración Francesai "Es verdad que yo no he aprendido la filosofía de Aristóteles ni los códigos del crimen y del error, pero el señor Molliens no ha ido tan profundo como yo en el estudio de Locke, Condillac, Buifon, Helvetius, Montesquieu, Mably y los clásicos de la antigüedad, sean los filósofos, historiadores, oradores o los poetas; así como los clásicos modernos de España, Francia, Italia y algunos de Inglaterra.

Sus maestros mas reconocidos fueron:

Simon Rodriguez

El primer encuentro con el niño Simón Bolívar se produjo cuando Feliciano Palacios, abuelo del Libertador, lo contrata para que se encargue de la educación del nieto.En su escuela, Simón Rodríguez tenía 114 alumnos, de los cuales 40 estudiaban gratis. Su manera de enseñar era diferente a la tradicional: le gustaba salir con sus estudiantes por el campo, para estar más cerca de la naturaleza.De este gran maestro aprendió Bolívar a amar la libertad. Así se lo expresó el Libertador en 1824: "Usted formó mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso".

Andres Bello

Su labor de profesor se inició en Caracas. Comenzó dando clases particulares, siendo uno de sus alumnos Simón Bolívar, a quien le enseñó Literatura y Geografía. Andrés Bello, apenas dos años mayor que el Libertador, le enseñó primeras letras, aunque no logró adelantos en ortografía.Siendo profesor defendió la enseñanza del latín y publicó su "Gramática Latina". Fue ferviente partidario de la enseñanza primaria. En una oportunidad dijo: "Creo urgente el fomento de la enseñanza literaria y científica. La instrucción primaria no se defiende sino donde han florecido de antemano las ciencias y las letras". Cuestión que transmitió a Bolívar, quien en los años posteriores fue divulgando la importancia de la educación para los pueblos.

Pedro Palacios y Sojo

Sacerdote y músico, conocido como "el padre Sojo". Organizador de la enseñanza musical en Venezuela (1783). Tío abuelo del Libertador, pertenecía a una familia poseedora de grandes bienes de fortuna y gusto por las manifestaciones culturales, en especial por la música.

Fray Francisco de Andujar

Misionero capuchino andaluz, fundador de una cátedra o academia de Matemáticas en Caracas e investigador de las ciencias naturales. Su nombre completo era Francisco de Paula Ravé y Berdura.Fue maestro de Simón Bolívar, asi como de José de la Cruz Limardo, quien lo menciona con gran respeto en sus Memorias.En general, podemos decir que Bolívar era un entusiasta defensor de la educación para todos los ciudadanos. Creía que de esa manera éstas lograban adquirir las virtudes necesarias para vivir civilizadamente.